¿El código postal determina el éxito?

Por Juan Enrique Huerta Wong

“En Latinoamérica no da lo mismo donde uno nace o vive. Las oportunidades de las personas, y de determinados grupos sociales, están marcados por el territorio”, afirma Julio A. Berdegué, sinaloense avecindado en Chile desde hace décadas, en la introducción a “Trampas territoriales de pobreza, desigualdad y baja movilidad social: Los casos de Chile, México y Perú”, el libro más reciente de la serie Movilidad Social, del Centro de Estudios Espinosa Yglesias.

Editado por Anthony Bebbington, Javier Escobal, Isidro Soloaga y Andrés Tomaselli, este volumen fue presentado la noche del lunes en el Museo Interactivo de Economía, con la presencia de los directores de los organismos gestores de la publicación, Roberto Vélez Grajales por el Centro de Estudios Espinosa Yglesias, e Ignacia Fernández, por el Centro Latinoamericano para el Desarrollo Rural, RIMISP.

En la presentación del libro, Isidro Soloaga, profesor investigador de la Universidad Iberoamericana, por parte de los autores, explicó que este libro aborda el tema de la desigualdad territorial para explicar por qué México no crece.

La idea del crecimiento en México depende de donde se habite. Si una persona habita en Querétaro, Aguascalientes o Baja California, se habita un territorio que ha crecido a niveles cercanos a China.

Si por el contrario se habita en Oaxaca, Guerrero o Chiapas, el crecimiento en las últimas décadas es cercano a cero. El resultado es que el crecimiento promedio nacional es mediocre, pero hace falta indagar dentro de los países para entender cómo resolver el tema del crecimiento.

Por trampas se entienden situaciones desfavorables que suceden a la población año con año. Para entenderlas, es preciso discriminar si hay población en condición de pobreza, o si se habita en una zona de pobreza, que no es lo mismo. Se puede ser pobre en la Ciudad de México, o habitar en San Juan Chamula y no ser pobre.

Soloaga mostró los mapas de la pobreza territorial, que identifican zonas indígenas con zonas de alta pobreza y marginación. Un 9% de la población mexicana habita en territorios entrampados, donde la probabilidad de permanecer en condición de pobreza es muy alta. Es decir, el territorio, tal como resume Berdegué, juega un rol central en la inequitativa distribución de oportunidades.

Punto importante en el libro es el rol que juega la política pública, que con frecuencia reproduce las trampas de la pobreza, pues las oportunidades disponibles son capturas por las élites.

Gerardo Esquivel, Coordinador del Instituto Belisario Domínguez del Senado de la República, apuntó que hay trampas de pobreza definidas con frecuencia en la escasa infraestructura que un territorio tiene para salir adelante. Un puerto sin aeropuerto, como Salina Cruz, Oaxaca, o salida de ferrocarril, como Dos Bocas, Tabasco, se entrampa.

Esquivel propuso que para que México crezca, resulta necesario crear una política territorial. Criticó las Zonas Económicas Especiales, por ser una política que no tiene el potencial de causar desarrollo, al favorecer que las empresas que actúan en estos territorios, lleven recursos humanos desde las metrópolis. Coincidió con Soloaga al decir que si se logra que los territorios vulnerables crezcan, México finalmente observará crecimiento económico.

 

Fuente: publimetro.com.mx

SÍGUENOS

   

UPAEP
Dirección: 21 sur 1103 Barrio Santiago C.P. 72410, Puebla México
Teléfono: +52 (222) 229.94.00 Lada sin costo: 01800 224 22 00